Red Sparowes + Moksha - Sala Apolo 2 (BCN)
A pesar del horario intempestivo de la velada musical, en gran medida por el tempranero cierre del transporte urbano y suburbano entre semana y la escasez de la zona de aparcamiento en los alrededores de la sala, cerca de 400 personas se dieron cita en la recién inaugurada Sala Apolo 2 para disfrutar de las delicias sónicas de Red Sparowes, banda que cuenta entre sus filas con miembros de Isis, Neurosis, Angel Hair y Pleasure Forever.
El pistoletazo de salida a la primera visita del grupo californiano a nuestro país lo dieron Moksha. Los catalanes, con su metal voluntarioso, demostraron buenas maneras sobre el escenario, desgranando en su mayoría temas de sus dos últimas reseñas, ”Supersilver Haze” (2005) y ”Ansium”(2004). Y digo voluntarioso, porque los de Sant Celoni se encontraron con un público prácticamente estático, bastante alejado de lo que un concierto de estas características puede suscitar.
La frialdad del ambiente no supuso problema para el cuarteto, que dejaron un sinfín de riffs metálicos de mano de su guitarra Iván Ruiz, acompañados por la cruda voz de Guillem Funollet, y el juego de timbales de Narcís Prat. Quizás en un segundo plano quedó la aportación al bajo de Joan Colomo, prácticamente inaudible debido al ensordecedor volumen con el cual ofrecieron sus poco más de treinta minutos de actuación.
A la hora convenida salieron a escena Red Sparowes, aclamados por el público congregado en la sala, impacientes por degustar como los californianos desgranaban su más que notable ”At Soundless Dawn” (2005). Nada más pisar el escenario, somos testigos de la única decepción de la noche: la ausencia a la guitarra de Bryant Clifford Meyer (Isis), circunstancia que, finalizado el espectáculo, quedó en mera anécdota gracias a la correcta aportación de su desconocido sustituto.
Así pues, con el quinteto sobre las tablas, disfrutamos de 75 minutos de música en estado puro, sin etiquetas que valgan, combinada con imágenes de aire modernista emitidas en una pantalla situada a las espaldas del grupo. Un concierto para nada previsible, donde la banda dio rienda suelta a las nuevas canciones que podrían dar forma a su segundo largo, temas que tienen una mayor proximidad al estilo de los japoneses Mono, u no a Godspeed You Black Emperor o los primeros Sonic Youth como nos dan a entrever en su primer disco.
Cómo no, no faltaron temas de su debut discográfico ”At Soundless Dawn, pero éstos empezaron a sucederse ya bien entrado el concierto. Destacaron ”Alone And Unware” - mucho más intensa y emocional que en el disco -, ”Buildings Began To Stretch Wide Across the Sky”, ”Our Happiest Days Slowly Began To Turn Into Dust”, y la épica de 19 minutos ”The Sixth Extinction Crept Up Slowly...”, tema con el cual finalizaron su actuación.
A lo largo de todo el concierto quedó claro que Red Sparowes no es un proyecto paralelo para sus integrantes, ni tampoco un pasatiempo. Es destacable la actitud más que profesional de cada uno de los integrantes de la banda, sabedores de que todos son importantes en el devenir de los acontecimientos. Un grupo sin un ápice de soberbia (a pesar de pertenecer a bandas más que influyentes), con honestidad en el escenario, ejecutando su trabajo como máquinas (concentrados al extremo, sin levantar la cabeza de sus instrumentos) y, lo más importante, agradecidos al finalizar el espectáculo con todos aquellos que les pedían un autógrafo. En Red Sparowes los méritos individuales sobran: impera el conjunto.
Personalmente, espero poder verlos nuevamente en directo en un futuro cercano; eso sí, con su segundo disco bajo el brazo y disfrutando plenamente de esos nuevos temas que tan buenas sensaciones seguramente dejaron en los presentes.
Autor: Kilian Callado (Lawyerdrummer) |