Jeremy Enigk
Con el paso de los años los gustos musicales tienden a variar. Muchos artistas y bandas variopintas que no se asemejan entre sí seguramente residen sin conflicto alguno en la mayoría de estanterías de los amantes de la música. Algunos quedan en el olvido con el paso de los años, pero hay otros que siempre perdurarán y que, cada vez que regreses a ellos, rememorarás tiempos juveniles dignos de recordar.
Jeremy Enigk es pasado y presente a la vez. Líder de los extintos Sunny Day Real State, esa banda que popularizó el género emo de los años 90, aprovechó la primera disolución del grupo para debutar en solitario con ”The Return Of The Frog Queen” (1996). De ahí en adelante, retorno de Sunny Day Real State y dos discos más al zurrón, la corta andadura de The Fire Theft (junto a Goldsmith y Mendel, de Sunny Day Real State) con visita a España en 2003, y su nuevo álbum en solitario ”World Waits” (2006), que da lugar a una gira europea que le devuelve a nuestro país.
Como artista invitado, Enigk contó con Madee (si bien para la fecha de Barcelona eran Ghouls’n’Ghosts los encargados de cubrir el evento). Que mejor que los de Cabrils para abrir la noche, admiradores públicos y notorios de Sunny Day Real State, tiraron de repertorio durante escasos treinta minutos. ”Mintaka”, ”It’s A Wonderful Lie”, ”Clumsy”, ”Secret Chamber”, ”Impulsor”, ”S’Ba” y ”Orion’s Belt” sirvieron para confirmar por enésima vez la buena forma de estos catalanes, que ya se encuentran trabajando en su cuarto álbum de estudio.
Tras la pausa de rigor, hizo entrada en el escenario Jeremy Enigk, acompañado por la casi totalidad de Madee (los guitarristas Capi y Adam Vives se quedaron abajo), músicos de lujo que restaron en segundo plano. Y es que Enigk no defraudó: alternando temas de sus dos discos editados en solitario, desde el primer acorde tenía ganado al público que prácticamente llenaba la Sala Bikini. Las canciones se sucedían bajo un silencio respetuoso, sólo roto por los aplausos de admiración tras la finalización de cada una de ellas. Y es que, a pesar de que nos encontrábamos ante una banda improvisada para las fechas españolas, lo cierto es que la puesta en escena fue óptima: valga como ejemplo la ejecución de los temas del primer disco ”Abegail Anne", "Frog Queen" y "Lizard", o ”City Tonight” de su nuevo trabajo. Quizás los momentos más emotivos de la noche se vivieron cada vez que Enigk se dirigía hacia el piano (soberbia ”River To Sea”). La Sala al completo, expectante siempre por saber cuál iba a ser el siguiente tema, contuvo el aliento nada más saber que ya casi al final de la actuación el de Seattle nos iba a obsequiar con una canción de Sunny Day Real State. El júbilo al sonar las primeras teclas de la versión en piano de ”How It Feels To Be Something On” dio paso al recuerdo, y al agradecimiento de tener enfrente a una de las voces más influyentes de la década de los 90. EMOcionante.
23 - febrero - 2007
Sala Bikini (Barcelona)
Crónica realizada por: Kilian Callado
Fotografía: Rosario López |