
01. Demons
02. In Your Head No One Can Hear You Scream
03. Beating Track
04. The Big Push
05. To All Good Night
06. Crutch
07. Civilized
08. Old Heroes Young Villains
09. February War
10. Slater
11. The Best Revenge
12. Millennial Pox
13. In The Service Of The Enemy
Siguiendo los pasos de su predecesor álbum autotitulado, JP Anderson vuelve con sus Rabbit Junk, y enfatizo lo de sus porque salvo las voces femeninas a cargo de Sum Grrl en determinados momentos y la colaboración de Schizoid en el tema inicial “Demons” todo corre a cuenta suya, haciendo valer sus fuertes convicciones sobre el forzosamente cada vez más común DIY. Esto es, que desde que el disco empezó a gestarse en su cabeza durante la composición hasta el momento en que se pone a la venta, pasando por el estudio y diseño, ha pasado por unas únicas manos y estas no son otras que las suyas.
En cuanto a su sonido, no hay excesivos cambios con respecto a “Rabbit Junk”. Sigue presente esa mezcla tan disparatada y profana de géneros como la electrónica, el punk o el digital hardcore con los que ha conseguido crear su propia e inconfundible seña de identidad. De hecho, escuchando ambos discos a la vez, podría parecer que han salido de la misma sesión de grabación por sus similitudes.
También es cierto que entre ellos no ha pasado más que prácticamente un año, así que pedir una reinvención sería poco menos que descabellado. Y además, que tampoco hay necesidad de ello. Y menos si echamos un vistazo atrás y nos fijamos en los últimos resultados de los que en la década de los noventa fueron los abanderados de lo industrial y decidieron dar este paso (léase Trent Reznor y Alec Empire).
En definitiva un trabajo sólido que diluye cualquier posible duda sobre una posible vuelta a sus orígenes con The Shizit, y con el que Anderson marca la línea a seguir para trabajos futuros. Si echas de menos a Atari Teenager Riot o sientes debilidad por los trabajos de Keith Flint en solitario este es sin duda uno de tus discos a seguir.