1 – El pastelero en llamas.
2 – Memorio.
3 – El primero.
4 – Psiquiatras y pacientes.
5 – El último.
6 – El cordero delante de la torre Eiffel.
7 – Prisionero.
8 – Diógenes.
Apenas un año después de la publicación del debut de Picore, estos cuatro zaragozanos vuelven a la carga con su segundo trabajo titulado “Lista completa de heridos”. Como de costumbre, ha sido un parto discreto y silencioso, varios meses después del alumbramiento resulta difícil encontrar referencias del mismo buscando por internet. Bastante más sencillo es tropezar por accidente con uno de sus directos. Picore demuestran una asombrosa habilidad para cruzar la península tres veces en la misma semana y estar ese el sábado tocando con Pit er Pat en Francia. Así que no te extrañe encontrarles tocando cualquier día en el pueblo de tu abuela. Bestias de la carretera, curtidos a base de kilómetros y muchas tablas sobre el escenario, convierten sus grabaciones en algo prácticamente anecdótico.
Su debut puede parecer hasta accesible después de escuchar “Lista completa de heridos”. Han borrado del mapa su línea más directa característica de temas como “Cómprate un arma” o “Virus”. En comparación a “La postura perfecta”, en el nuevo material rebajan el protagonismo de la voz, y revalorizan la instrumentación, alejándose de sus admirados Sobrinus y aproximándose un poco más al concepto de grupo de math-rock experimental.
Picore rinde en este trabajo un merecido homenaje al sonido y espíritu de su directo, pero a pesar de ello, “Lista completa de heridos” no llega al nivel de su primer disco, con el que presentaron al mundo el nuevo proyecto de los antiguos miembros de Superyo y El Polaco.