
01. "Superpower"
02. "Looking For Strange"
03. "Tohuvabohu"
04. "I Am What I Am"
05. "Saft und Kraft"
06. "Headcase"
07. "Los Niños Del Parque"
08. "Not In My Name"
09. "Spit or Swallow"
10. "Fait Accompli"
11. "Bumaye"
Habría que remontarse algo más de una década, para ver un panorama tan favorable dentro del rock/metal industrial, y es que los máximos representantes de este género como Nine Inch Nails, Skinny Puppy o Ministry han logrado revitalizar una escena con discos de una increíble calidad artística y conceptual, sobresaliendo dentro de sus dilatadas carreras.
En los últimos años el rock industrial se había empobrecido bastante, dirigiéndose básicamente hacia dos vertientes, la primera, un conglomerado gótico o black melódico con algunas voces femeninas más EBM, todo con una imagen de culto al latex y los vampiros. La segunda, mas simple, con voz calcada a Rammstein o Sisters of Mercy, de tono grave y entonación teutona o de Europa del este y riffs de guitarra pesados y maquinales con base rítmica machacante. Esta segunda opción fue exprimida por los grupos de la segunda oleada de nu metal, lo que paso a llamarse cyber metal.
La escena empieza a dar signos de notable mejoría hace casi dos años con la vuelta de los pesos pesados, primero Ministry, al que le siguen Frontline Assembly, NIN, Skinny Puppy con ilusiones renovadas y como no, la banda que nos ocupa, KMFDM, que tras celebrar su vigésimo aniversario regresó a sus raíces, con un sonido más heterogéneo, elementos que le hacían falta a una banda que mostraba signos de agotamiento en sus últimos trabajos. Así, con todo el elenco de estrellas dando lo mejor de si, podemos encontrar desde trallazos de velocidad y saturación de vértigo a IDM junto a ritmos de baile de los ochenta listos para llenar pistas.
Y esto es lo que KMFDM ha hecho en “Tohuvabohu”, donde la pareja tanto profesional como sentimental Sascha Konietzko y Lucía Cifarelli han cogido las riendas una vez más, para facturar un álbum donde el dinamismo a la hora de mezclar electrónica tanto bailable como distorsionada con rock o metal, es calve para acercarse mucho a sus mejores momentos como banda, la época de "Nihil" y "Xtort".
Desde el comienzo el disco tiene un vigor y celo encajando desde un bajo funky junto a un saxo con guitarras y beats bailables y con pegada, así es "Superpower", le sigue "Looking For Strange" donde el electroclash inicial deja paso a un estribillo de electrónica hi fi por el que Madonna mataría, pudiéndose convertir en un clásico como fue "Juke Joint Jezebel" en su día. "Tohuvabohu" visita la facción mas política, con una base tecno rápida y contundente que junto a las guitarras eleva el lema ‘alea iacta est’ gritado desde la rabia, como en "Saft und Kraft" que podía pasar por Ministry a la perfección. "Headcase" y "I Am What I Am", dueto cantado por Lucía, el primero E.B.M con un toque breakbeat, mientas que el segundo es un tema mas extraño con una voz morbosa y una batería y bajo que llevan el peso del tema, y que varían desde una rítmica pausa hasta competir con los sintetizadores que se apropian del estrilo para dar con un puente donde la electrónica toma un aire hip hop, terminando de forma abrupta por la guitarra. Mención especial merece "Los Niños Del Parque" versión de Liaisons Dangereuses, cantada en castellano y que para un servidor pudiera ser un velado homenaje a Explendor Geométrico, uno de los grupos con mas talento e internacionalidad que tuvo España en los ochenta, y como no, tiene ese toque retro de punk y electro pero desde un prisma mas bailable. Seguidos encontramos el protagonismo de la electrónica, primero house estrangulado por las guitarras de "Not In My Name" y el tecno y E.B.M. duro de "Spit or Swallow". Cerrando con dos temas más lentos como son "Fait Accompli" con un cuerpo pastoso y la ecléctica "Bumaye" que va desde coros de protesta con guitarras con aire oriental a la psicodelia electrónica.
Desde su 20 aniversario como banda han ido recuperando y relanzando la música como su categórico discurso político contra el totalitarismo y libertad de expresión, ojalá en sus bodas de plata sigan por el mismo camino.