01. Welcome Fuckers
02. The Wolf
03. Leechbath
04. A Hellbound Heart
05. On Hooks
06. IWIWD
07. Sphrenia
08. Funerals
09. Dusk
10. I Am Legion
11. Ratflesh
12. The Father And The Wayward Son
Si de algo no se puede criticar a The Banner es de no creer en lo que hacen. Todos los aspectos, tanto musicales como externos, están bien cuidados por estos chicos procedentes de Nueva Jersey, abriéndonos a los oyentes las puertas a un mundo donde desesperación, desolación y morbidez significan hardcore.
La entrada a "Frailty" es seguramente de lo mejor del disco, si no de lo mejor de la carrera de The Banner, con tres títulos ya en su discografía, contando éste. "Welcome Fuckers", una introducción que, ya casi sin aliento desde el principio, nos deja más tarde en manos de "The Wolf", una declaración de intenciones donde queda claro que estamos en terreno pantanoso y que no se trata de caer en etiquetas, sino de que el ambiente tétrico motive los sonidos y no al contrario. Un gran comienzo.
También de canciones contundentes está lleno el disco, las cuales suenan a verdades potentes y desesperadas y que no necesitan más tiempo que 2 minutos o menos para romperlo todo en pedazos. Como ejemplos de ello, "Leechbath", "IWIWID" o “Funerals", directas a la herida.
Igual de sorprendente es cómo cambian las tornas The Banner en cuestión de segundos. Como en "On Hooks", usando un doom apocalíptico, y cambiando súbitamente hacia el más puro hardcore. O en "Dusk", alternando susurros y silencios que aterran, por riffs que parecen sacados de odas a la muerte.
En tiempos donde los cambios en las inspiraciones, en los rumbos musicales, alternan en cuestión de momentos, parece importante tener algo a lo que aferrarse y ahondar en ello. Un punto de inflexión donde creatividad, composición y energía se compenetren bien y hagan de la música un idioma propio del grupo, y donde el estilo de turno no pueda describirles en una o dos palabras. The Banner no andan lejos de esta fórmula. Basta con ver su artwork, con escucharles musical y líricamente, para saber que confían ciegamente en ese mundo de lobos, funerales, vísceras podridas y de ambientes desoladores propios de algún infierno presente en este mismo mundo. Tal como el nombre del disco indica, "Frailty" convierte en débil todo a su paso menos a él mismo, y sin ser un álbum perfecto ni mucho menos, no hay tiempo en él para la decepción.